miércoles, 29 de septiembre de 2010




Recuerdo que hace 3 años en las gradas de una canchita observe a un grupo de chicos, todo iba bien hasta que levanto la voz y el rostro un joven muy agradable de mirada tierna y de sonrisa picara.
Sin saber quién era exactamente, desde aquel día quede tan atraído por este joven, tanto así que cada día posible iba a esta canchita con la esperanza de verlo nuevamente y así calmar la ansiedad y la angustia por desear saber más de él, acercarme y cruzar algunas palabras.
Deseos que nunca pude cumplir, pues los temores a que me acercara a él y se ocasionara una mala impresión o dar que pensar a sus compañeros si mostraba algún interés adicional.
Pues todo ello ayudo a que la cobardía fuese el elemento que dominara en aquellos momentos, pasaron los días semanas, días y hasta hace una semana ya fueron 3 años en que no sabía nada de él, nunca lo vi mas, siempre lo recordaba y con gran ansia esperaba encontrármelo algún día.
Y bueno yo ahora en esta etapa de mi vida cerrando una relación media estúpida sin mayores respuestas y sin carga emocional que me afectara más mi vida, parece que el nivel de recepción y hasta porque no decirlo de necesidad de alguien fue tan grande que esos deseos se vieron exaltados en el sábado pasado donde acepte salir con unos amigos a una discoteca.


En este lugar la música las luces y por supuesto las cervezas iban y venían cada vez con más frecuencia. Colocándome en una postura débil frente a tanta tentación que me rodeaba. Pues a decir verdad había muchos chicos muy atractivos.
En el momento que el licor estaba en su plenitud en mi cuerpo, digo ello porque ya desbordaba de emoción y de alegrías inmotivadas y claro producto del nivel de alcohol en mi cuerpo. Alguien se acerco no tome importancia en el momento pero a unos 3 segundos de del saludo di vuelta y lo observe de frente y vi que era aquella persona por quien espere tanto tiempo, aquella persona que no veía ya hace 3 años y que la última vez fue en aquella populosa canchita deportiva rodeado de sus amigos mofándose de cosas de jóvenes.
Pues desde aquel segundo que hablamos y logramos reconocernos uno al otro, no pude quitar los ojos a aquella mirada tierna y sonrisa picara. Ya que recordaba a cada momento esos pocos momentos que logre verlo. Dios no sé si es por ingenuidad o por pura necesidad de cariño que me aluciné tanto en este momento que me sentía parte de él. No exagero es la verdad claro reconozco que el nivel de alcohol en mi cuerpo ayudo para que la cobardía que me rodeaba hace 3 años desaparezca.
Bueno sé que nada está dicho aun quizá es solo ilusión mía que observo una química interesante que alimenta mi imaginación al verme proyectado junto a él. Lo único que sé es que lo encontré y la pase muy bien.
Ayer salimos toda la noche una cervezas y un vino fueron escusa para decirnos de todo, el conté al triste historia de que no podía hablarle peor que deseaba esa salida desde hace 3 años. Y el agrado que sentía por él y por supuesto de la posibilidad que había si podría ser correspondido este supuesto amor que sentía por él.


Bien la respuesta muy respetuosa en todo momento acompañada de esa increíble sonrisa picara, decía que el respetaba y que comprendía a que em refería pero que su nula experiencia en situaciones parecidas le hacían dudar de cómo se desarrollaría una relación entre dos hombres. La verdad ínsiti, pero el siempre con los mismo hasta que em dijo “dale tiempo al tiempo” salgamos conozcámonos mas y cualquier cosas puede suceder.
Hay dios bueno ya aclaro que esperanza puede haber pero mientras tanto solo es un agrado mutuo de nivel amical. Bien es la primera parte de la historia aun igual estoy alucinado y bien esperen la segunda parte de esta historia que aun está iniciando.

martes, 21 de septiembre de 2010

todo lo que empieza acaba...


La verdad llegue a pensar querer a estar siempre al lado de él, creo que es lo más clásico en escuchar, decir y sentir. Pues el grado de enamoramiento al cual llegue en algún momento fue tanto que deje de lado muchas cosas importantes y que debieron ser prioridad en mi vida, y mi justificación es que estaba totalmente segado e ilusionado por algo que se alimentaba con mínimas ocasiones que van desde lo romántico pasando por momentos amicales y de compañía hasta las ocasiones extremas de privacidad y juego sexual.
No es que me queje de lo ocurrido y compartido, reconozco que fueron momentos que cada vez que ocurrían por más cortos que fueron lo disfrute al máximo. Pero necesito de más, no eh alcanzado una salida del closet de dos puertas por las puras, esta salida no hera reforzada por la ilusión y menos por lo enamorado y enganchado que estuve a él.
Un pequeño viaje y una buena conversación con algunas personas influyentes me izo evaluar todo vivido, y no solo ocasiones si no 11 meses y 7 días de alegría, comprensión, calor, romanticismo, ilusión, acompañado de tención, ansiedad y mucha desilusión.
Y bueno solo me queda decir a gracias, por eso momentos en que caí perdido a tanta atención. Y bueno recordar esta canción recomendada por mis amigos titulada Equivocada” la cual se ha convertido en una de mis favoritas. Qué curioso una canción que me dice lo cojudo que eso fue uno. Noche si es lo suficiente maduro que una canción logre darte ese consejo que no escuchaste a los que debiste.
Pero bueno así me sentí no lo negare. y para cerrar este libro solo dore una frase muy conocida y esta canción me recordó. “todo lo que empieza acaba”.